La rutina de la pequeña María en el colegio se ve alterada por la llegada de un niño muy especial. Ellos dos derribarán barreras con una amistad inseparable que surge de ellos.
Tamara es una niña sorda que quiere convertirse en bailarina. La pasión por la danza corre por sus venas y aunque no pueda escuchar la música, la siente, sin que esto sea un impedimento para perseguir sus sueños.